lunes, 18 de febrero de 2008

Nosotros los docentes tenemos la desgracia de estar gestionados por gente que ha hecho méritos (oposiciones, conversaciones.....) para estar a dos mil leguas de la tiza, una gente que ha hecho de la enseñanza un papel lleno de órdenes, decretos, leyes en los que aparecen y desaparecen asignaturas y profesores de forma improvisada, con un papel que tapa a otro papel. No sé qué va a ser de nosotros. Nos preparamos, nos reciclamos, trabajamos con ilusión a pesar de que además de profesores somos tutores legales a tiempo parcial, psicólogos, mediadores familiares, pedagogos y, desde hace un tiempo, burócratas, rellenapapeles (partes de falta, de expulsión preevaluación, evaluación, postevaluación)..........................................................Bueno, también damos clases y nos programamos nuestras materias y preparamos nuestros materiales. Y cuando llegamos a clase nos encontramos con niños y niñas que desde pequeños saben que van a pasar de curso a pesar de nosotros, de nuestra ilusión, preparación y motivación.
La administración, en vez de coger el toro por los cuernos y sacar a todos estos menores de estas clases y llevarlos a otro sitio en el que quieran estar, un sitio en el que aprendan un oficio, los siguen manteniendo apretados en el redil de su aula que, no sólo los ahoga a ellos, sino también al resto de compañeros y compañeras que sí quieren estar, que sí quieren aprender, así como a los profesores y profesoras.
Por eso, cuando año tras año quieren aprobar a nivel europeo yo miro hacia atrás y digo: LA CULPA ES VUESTRA.

6 comentarios:

Daniel lópez Romero dijo...

Educar es tener el inmenso privilegio de formular una pregunta.Nos corresponde, a los docentes, una pàciencia infinita en esperar las respuestas.
Usted no tiene un empleo, ni siquiera un trabajo, sino una profesión. ME deprime ver que lo olvidamos.¿EN que ética se apoya una profesora de ética para hablar sin complejos de frustración profesional?. Miremos las listas del paro y denunciémoslas en clase, enseñemos a los alumnos que su deber es no permitirse una sociedad así. Creo que estos son los cabreos que necesitamos. De cualquier modo, ánimo compañera.
Por cierto,¿mandar a un alumno a trabajar qué singifica para usted, en términos educativos claro?
Gracias por su blog

Jesús dijo...

Hola, Pilar, estoy totalmente de acuerdo con la conclusión de tu comentario; evidentemente la normativa relativa a educación parece diseñada desde la barrera, por personas que seguramente están alejadas de la realidad cotidiana de las aulas, que nos ahogan con una burocracia inútil y nos desesperan con el regalito del Borrador del Programa de Calidad y Mejora del Rendimiento Escolar. La pena es que nuestros sindicatos nos venden, la Administración nos divide y no somos capaces de llegar a un acuerdo para manifestar de forma clara y rotunda nuestro rechazo a medidas que contribuyen al deterioro de nuestra dignidad laboral.

pilar dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
pilar dijo...

Hola Daniel, gracias por tus palabras. Sobre todo decirte que estoy tan entusiasmada con mi profesión como tú, y que he desarrollado una paciencia infinita con mis alumnos y alumnas a los que trato de atender hasta el infinito y más allá. Pero desde luego no tengo por qué ser paciente con unas normas y reglas que están ahogando mi profesionalidad. Lo que me frustra no es el trato con los alumnos y alumnas sino la cantidad de papeles que tengo que rellenar semanalmente y que creo que no tienen nada que ver con la docencia. La ética en la que me apoyo es la de irme todos los martes al instituto de 5 a 6 para dar técnicas de estudio a los alumnos de 2º de Bachillerato que tengo descolgados. ¿Cuál es la tuya?
Por cierto, considero un bien social incuestionable la enseñanza gratuita hasta los 16 años, pero mis 19 años de experiencia docente, "de profesión", me lleva a entender que no todos los alumnos quiren hacer la ESO y que algunos progresarían más haciendo algún tipo de formación profesional. En mi centro esta iniciativa de pasar a un niño que no progresa en la Eso al PGS está dando unos resultados magníficos.
Bueno Daniel, me despido y te doy las gracias

pilar dijo...

Querido Jesús, gracias por entenderme y por interpretar mis palabras en un sentido tan cercano. Nos creemos que nuestras vivencias y las de nuestos amigos son el único mundo y ya ves que siempre surgen universos paralelos. Bueno es verlos y aprender de ellos porque están ahí aunque no lo sospecháramos.
Te doy las gracias por entrar y comentar y te invito a este diálogo paralelo al que tenemos a diario. Por cierto, qué bien escribes, qué templado. Palabras como las tuyas nos hacen falta. Vuelve cuando quieras y "que tu amor te acompañe..." Un saludo a mi amiga internauta

Daniel lópez Romero dijo...

Gracias por su atención,

En primer lugar, creo que le debo una disculpa por el tono un tanto desafiante del primer comentario.
Respecto a su pregunta, cuando me hago cargo de que el trabajador: (Ni cualificado, ni profesional, ni apto, ni formado, sólo digno, que no es poco)se enfrenta a una estructura socio-económica que lo trata como "masa informe proletarizable"( Carlos Fernández Liria, Educación para la ciudadanía, ed. AKal)toda la presunta y presuntuosa ética con la me creía un hombre de bien desaparece transmutada en la más rabiosa verguenza por mi situación:
-¿Sabemos lo que supone un despido?
- ¿LA venta servil de nuestro tiempo al mejor/peor postor?
LA tesis del profesor Liria, muy discutible y polémico en otros aspectos, es aquí, a mi juicio, incotestable " Capitalismo y estado de derecho son incompatibles de raíz".Conviven, claro, al precio de la corrupción de un miembro del par, no es necesario decir cual.
Por ello, pienso que algo va muy mal cuando los profesionales de la empresa pública exhiben ese celo por sus intereses. ¿Legítimo?, cómo no, en ningun momento se me ocurriría dudar de la profesionalidad, el esfuerzo y la seriedad de su trabajo. Mi invitación era sencillamente a que mirara/mos a otro lugar (los cabreos que sí necesitamos)
Una vez más y siempre, e incesantemente, allí donde nos señaló Socrates ¿Qué es la Justicia?... sobre cuyo sentido "hace ya mucho que andamos extraviados".
Modestamente, creo haber entendido al menos que dicha Justicia no llega por el camino de la "realización personal"...¿también Socrates antes de beber la cicuta?
GRacias una vez más por su atención